Robinson se halla en la isla Esfuerzo, todos los días se levanta a la misma hora, después de asearse decide cuantas horas dedicará a pescar, cuantas a reparar y fabricar redes y cuantas al ocio y la contemplación, todos los días son parecidos para él, su PIB está formado por la cantidad de peces que pesca mas la cantidad de redes que fabrica, es decir, su consumo más su inversión. Robinson valora mucho el bienestar de su futuro, por lo cual, no consume todos los peces que pesca cada día, guarda alguno en salazón para consumir en un futuro incierto, es precavido, Robinson ahorra.
Un día al levantarse, observa un banco de peces, ocurre de tarde en tarde en la isla Esfuerzo, no se lo piensa dos veces, sale corriendo hacia el mar con sus redes y se dedica a pescar endiabladamente, sin descanso, ya habrá tiempo otro día para dedicarse al ocio, este día ha pescado mucho, ha trabajado más horas de lo normal y ha pescado más peces por hora que en días normales, es decir, su productividad ha aumentado por lo que su PIB ha tenido una expansión y la renta percapita se ha incrementado, estamos de vacas gordas en la isla Esfuerzo. Robinson puede consumir hoy más y puede ahorrar más para el futuro incierto.
Otro día, en la isla Esfuerzo se desata una tormenta con muchos rayos y truenos. Hoy Robinson se dedicará a la contemplación y un poco a la meditación mientras ve caer la lluvia desde su choza, que remedio, quizás dedique algo de tiempo a reparar redes en el interior de su choza, pero la pesca es imposible con este tiempo, por lo cual, su PIB ha disminuido. La isla Esfuerzo está en una recesión, Robinson tendrá que echar mano de sus ahorros y consumirá algunos peces en salazón. Ya vendrán tiempos mejores. Robinson acaba de descubrir los ciclos económicos, perturbaciones no deseables pero inevitables.
Al lado de la isla Esfuerzo hay otra isla, la isla Ociosa, en ella vive Vivales, a Vivales le gusta mucho el ocio y además valora poco el futuro, le gusta más el presente. Vivales optimiza su tiempo, dedicando mucho al ocio y poco al trabajo, pesca lo justo para alimentarse, y por supuesto no ahorra, además tiene algo descuidado sus redes, por lo que su productividad es muy baja, ni que decir tiene que menor a la de Robinson, su vecino de al lado. Vivales es filósofo y dedica mucho tiempo al pensamiento transcendental, tomar el sol y pasear por la playa. En la isla Ociosa también hay ciclos económicos, algunas veces aparecen bancos de peces y otras tormentas. Cuando aparecen tormentas Vivales lo pasa muy mal, llega a pasar incluso hambre. Pero Vivales que es un pensador y de los buenos, se le acaba de ocurrir una idea, es una idea casi mágica.
Vivales que sabe que Robinson es un ahorrador va intentar seducirle con una propuesta, a saber, préstame diez peces y en el futuro te devolveré once. Vivales piensa que el futuro queda muy lejano y que la prosperidad de la isla Ociosa aumentará en el futuro, no sabe como ocurrirá eso, pero así lo cree él. Robinson medita la propuesta y decide que no es una mala idea, al fin y al cabo, tiene muchos peces ahorrados y él que valora mucho el futuro calcula que podrá tener más peces en el futuro, uno más por cada diez que entregue ahora. Robinson le ha puesto nombre a la deuda contraída por Vivales al paquete de once peces a devolver lo llama bono. Vivales está eufórico, ha conseguido emitir varios bonos a cambio de peces de Robinson, es más, Vivales incluso se ha vuelto más perezoso, con esos peces en su poder, ahora puede consumir su ración diaria de peces sin necesidad de trabajar mucho, eso cree él. Un día, Vivales recibe un aviso de Robinson mediante señales de humo de qué el pago del primer bono está a punto de cumplirse. Vivales piensa que el tiempo transcurre muy deprisa, se pone algo inquieto, pues no tiene peces para devolver a Robinson. Pero Vivales es un hombre con ingenio y recursos dialecticos, es muy convincente cuando de hablar se trata. Vivales le hace una segunda propuesta, por cada diez peces que me dejes ahora yo te devolveré doce, Vivales emite dos bonos nuevos por cada uno viejo que caduca, uno será para devolver los peces del primer préstamo, el otro será para seguir consumiendo peces. Vivales le pone nombre a su ingenio, lo llama refinanciar la deuda. Robinson le mira con desconfianza pero la propuesta es muy tentadora, después de pensarlo un largo rato accede al trato, pero con la advertencia de qué esta será la última vez. Robinson está perdiendo la confianza en Vivales se ha dado cuenta de que la actitud de Vivales no va por buen camino a no ser que cambie, pero cambiar qué. ¿Han adivinado ustedes a esta altura de la historia en que debe cambiar Vivales para solucionar su problema?, ¿les suena a algo el nombre de las islas Esfuerzo y Ociosa?
Se me olvidaba, por las islas de la zona circula un rumor de que Robinson es un especulador y que ha montado una conspiración contra Vivales ¿de dónde habrá salido el rumor? En la actualidad Vivales trabaja muchas horas, casi todas para pagar las deudas contraídas con Robinson. Aún así, la isla Ociosa está aumentando su PIB.
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